Las compañías petroleras que desarrollan el yacimiento de Kashagán en Kazajistán (que forman parte del consorcio NCOC) han presentado una demanda de arbitraje internacional contra las autoridades de la república por una multa por infracciones ambientales, cuyo monto asciende a 4.6004.600 millones de dólares. Así lo informó la agencia Bloomberg, citando a la compañía británica de petróleo y gas Shell.
Se trata de una multa por exceder el límite de almacenamiento de azufre (1,71,7 millones de toneladas en lugar de las 730.000730.000 permitidas) y por “otras infracciones ambientales”, impuesta a las compañías en 2022. Decidieron impugnarla en el ámbito internacional después de que, en diciembre de 2025, un tribunal de Astaná rechazara el recurso del consorcio NCOC (North Caspian Operating Company) en este caso. La agencia cita las palabras de un representante de Shell, quien declaró que, además del recurso, las compañías intentaron “resolver el problema mediante el diálogo”, pero no lo lograron.
Esta nueva ronda de litigios complica seriamente las ya tensas relaciones entre las autoridades de Kazajistán y los inversores extranjeros. Las partes ya están inmersas en varios procedimientos de arbitraje, en los que están en juego decenas de miles de millones de dólares.
El consorcio NCOC es el operador de Kashagán, uno de los yacimientos marinos más grandes y complejos descubiertos hasta la fecha. El consorcio incluye a la británica Shell, la francesa TotalEnergies, la italiana Eni, la estadounidense ExxonMobil, la china CNPC, la japonesa Inpex, así como a la kazaja KazMunayGas. La extracción de crudo en el yacimiento se realiza en virtud de un acuerdo de reparto de producción, firmado en 1997.



