Uzbekistán levantará las restricciones al uso de drones en 2026

En Uzbekistán, las personas jurídicas podrán importar, producir y utilizar drones con el fin de “desarrollar la economía mediante tecnologías modernas”. Así lo establece el programa estatal para 2026, aprobado el 16 de febrero por el presidente del país, según informa Spot.uz.

Los ministerios de Defensa, Transporte y Tecnologías Digitales han sido encargados de preparar, junto con la Agencia de Desarrollo Estratégico y Reformas, un proyecto de decreto antes del verano. El documento deberá definir el procedimiento para el uso seguro de los drones. En particular, se prevé dividir el espacio aéreo del país en zonas “verdes”, “amarillas” y “rojas”.

El decreto contemplará:

la creación de una infraestructura digital automatizada para el control de vuelos de drones;

los requisitos de formación de los operadores y los mecanismos para otorgarles los certificados correspondientes;

el procedimiento de regulación para la importación, fabricación, operación de drones y la prestación de servicios asociados.

Según el programa, esta actividad estará sujeta a licencias y certificación.

Desde el 1 de enero de 2015 está en vigor una ley que prohíbe en Uzbekistán la importación y el uso de drones que pesen más de 250 gramos y puedan portar equipos de vídeo o fotografía. Para tomar imágenes aéreas, es necesario obtener previamente un permiso de las autoridades competentes.

De acuerdo con el artículo 244.4 del Código Penal de Uzbekistán, la “importación, venta, adquisición, almacenamiento o uso ilegal de aeronaves no tripuladas” se castigaba con hasta tres años de prisión, y en casos agravados, con penas de ocho a diez años. En 2024 la sanción se suavizó: por una primera infracción, se establece ahora una multa de hasta 20 unidades de cálculo base (7,5 millones de sum o unos 620 dólares), junto con la confiscación de los aparatos.

Actualmente, algunas personas jurídicas pueden importar y utilizar drones con un permiso especial. Este derecho lo ejercen principalmente el “Centro de Geoinnovación” de la Agencia Catastral, el Ministerio de Turismo y Patrimonio Cultural, la administración de la zona turística de Charvak, la comisión nacional de la UNESCO, los organismos de seguridad y varias organizaciones del sector agrícola.